ViViendo, una fracción del desplazamiento
Durante un mes y medio, el periodista y foto-reportero César Baeza Hidalgo, estuvo compartiendo vivencias con algunas de la comunidades donde habitan las personas afectadas por el desplazamiento forzado en el área metropolitana de Bucaramanga. El resultado es la exposición de fotografías que se inaugura este viernes a las 7 de la noche en el Museo de Arte Moderno de Bucaramanga: VíViendo, fracciones del desplazamiento y su gente.

El certamen es la culminación de la primera etapa de un proyecto que el periodista ejecuta para el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), y se realiza a propósito del 20 de junio, Día Mundial del Refugiado.

Colombia es el segundo país del mundo con mayor número de desplazados, de los cuales más de la mitad vive en las grandes ciudades. El área metropolitana de Bucaramanga (AMB) es la mayor zona receptora del nororiente colombiano, con más de 40 mil personas en situación de desplazamiento oficialmente registrados. Sólo el año pasado, se calcula que cerca de mil nuevas familias llegaron a esta región, producto de esta problemática que sigue creciendo. Esta situación obliga a las instituciones a establecer estrategias para recibir a estas personas y buscar mecanismos para ofrecerles soluciones duraderas.

 

Las 30 imágenes en 30 x 40 cms. y las cuatro en 80 x 120 cms. cuya selección final realizó el fotógrafo Nelson Cárdenas, conforman esta exposición que recoge fracciones de una realidad que cambia día a día. Un trabajo que por seis semanas se acercó a mirar, se involucró con parte de la gente afectada por el desplazamiento, las condiciones en que vive y los anhelos que tiene.

El paso por las Bodegas, Corrales y las orillas del río, en el Café Madrid (Norte de Bucaramanga); Bocas del Túnel y Colinas de la Meseta, en Girón; por el Valle de Guatiguará, en Piedecuesta, y el barrio González Chaparro, en Floridablanca, uno de los primeros barrios que han resultado como una solución de vivienda para estas familias en la cabecera del Departamento, le permitió constatar al periodista que estas personas tienen muchas dificultades, pero también fuerza, ánimo y muchas risas. Gente que, a pesar de los golpes a que han sido sometidos, siguen su vida con esperanza.


“Siento que este trabajo no está terminado, que hay cientos de historias que no se alcanzan a mostrar y muchos matices que ni siquiera se esbozan, como sucede con cualquier temática que afecte a seres humanos”, dice el foto-reportero, quien manifiesta su agradecimiento con las personas de las comunidades que lo recibieron en sus hogares durante el tiempo que duró su registro.

“Espero que esta exposición sea una ventanita que permita asomarse a una problemática que miramos desde lejos, pero que convive a diario con nosotros. Una realidad de la ciudad bonita, que a veces quisiéramos olvidar que existe”, agrega.


 

foto-reportero
César Baeza Hidalgo